Una insurgencia se define formalmente como un movimiento político y militar organizado que busca derrocar, desafiar o socavar la autoridad de un gobierno establecido o una fuerza de ocupación mediante la rebelión armada, la resistencia civil, la guerrilla o la desobediencia civil a gran escala. A diferencia de una guerra convencional entre ejércitos regulares estatales, la insurgencia suele apoyarse de manera táctica en el respaldo o la simpatía de sectores de la población civil, utilizando el factor sorpresa, el terreno y la guerra asimétrica para desgastar paulatinamente al oponente institucional hasta alcanzar objetivos políticos, ideológicos o separatistas concretos.