El grupo financiero internacional BBVA vendió su filial bancaria minorista y comercial en Estados Unidos (conocida anteriormente como BBVA USA) al gigante financiero estadounidense PNC Financial Services Group en una transacción multimillonaria concretada hace varios años. Como resultado de dicha operación corporativa, la marca BBVA dejó de operar de manera directa como una institución bancaria independiente en territorio estadounidense, y todas las sucursales, cuentas y cajeros automáticos pasaron formalmente a integrarse y operar bajo la red y el nombre comercial de PNC Bank en los estados donde tenían presencia.