Para tener el derecho legítimo de cobrar un dividendo anunciado por una compañía cotizada, no basta con poseer las acciones el día del pago material, sino que es estrictamente necesario comprarlas y mantenerlas en cartera antes de una fecha clave conocida como la fecha de ex-dividendo. Con la actual normativa de compensación y liquidación de operaciones bursátiles, que en la gran mayoría de los mercados internacionales opera bajo el ciclo de liquidación estándar, es necesario adquirir el título al menos un día hábil antes de dicha fecha de corte. Esto significa que si un inversor compra la acción exactamente el día en que entra en vigor la condición de ex-dividendo, el derecho al cobro de ese cupón se lo quedará el vendedor anterior, ya que la operación no se liquidará a tiempo en los registros oficiales. Por tanto, conocer con precisión el calendario oficial publicado por la sociedad emisora y la bolsa correspondiente es un requisito indispensable para evitar confusiones al estructurar estrategias de inversión orientadas puramente a la captación de rentas periódicas mediante la retribución al accionista.